Un espejo retrovisor con cámara sustituye (o se coloca encima de) tu retrovisor de siempre. Por fuera parece un espejo, pero por dentro es una pantalla que graba la carretera y te enseña lo que pasa detrás del coche.
Ventajas frente a una dashcam normal
- No ocupa salpicadero ni parabrisas: va donde ya estaba el retrovisor.
- Visión trasera ampliada: la imagen de la cámara trasera no la tapan los pasajeros, los reposacabezas ni la carga del maletero.
- Ayuda al aparcar: al meter la marcha atrás, la pantalla muestra la cámara trasera.
- Todo en uno: grabación delante y detrás, y en algunos modelos también CarPlay y Android Auto.
¿Cómo se instala?
La mayoría se sujetan con gomas encima del retrovisor original, así que no hace falta desmontar nada. La alimentación va por cable al mechero o a la caja de fusibles, y la cámara trasera se lleva por el techo del coche hasta la luneta. Con algo de paciencia se instala en casa; si prefieres que no se vea ningún cable, cualquier taller de electrónica del automóvil lo deja limpio en poco tiempo.
Qué mirar antes de comprar
- Resolución delantera: en 4K es más fácil leer matrículas.
- Sensor de la cámara trasera: uno bueno marca la diferencia de noche.
- Voltaje: muchos espejos funcionan solo a 12 V.
- Vigilancia de aparcamiento: para grabar si te dan un golpe con el coche parado.
Nuestra opción
La Dynocam Elite es un espejo de 9,66 pulgadas con CarPlay y Android Auto inalámbricos, grabación 4K delante y cámara trasera Sony 1080P, GPS, WiFi, vista de marcha atrás automática y vigilancia de aparcamiento 24 h con sensor G. Incluye tarjeta microSD de 32 GB. Funciona a 12 V.