Si pasas 8 o 10 horas al día en la carretera, la pregunta no es si vas a tener un incidente, sino cuándo. Una dashcam te ahorra discusiones con el seguro, con otros conductores y con reclamaciones de pasajeros.
Lo imprescindible
- Grabación delante y detrás. Los golpes por alcance son de los más frecuentes en ciudad.
- Buena resolución. Con 4K delante es mucho más fácil leer una matrícula.
- Sensor G. Cuando hay un impacto, el vídeo se guarda y no se borra con la grabación en bucle.
- Visión nocturna. Si trabajas de noche, es lo que más vas a usar.
- WiFi y app. Para pasar el vídeo al móvil en el momento y enviarlo al seguro.
Muy recomendable
- Modo aparcamiento: graba si te dan un golpe con el coche parado.
- Tarjeta microSD de alta resistencia y de buena capacidad.
Ojo con la privacidad
Si grabas el interior con pasajeros, informa con un aviso visible. Y nunca publiques vídeos con caras o matrículas sin pixelar.
Nuestra recomendación
La Dynocam One graba en 4K delante y 2,5K detrás con sensor Sony, e incluye sensor G, asistente ADAS, WiFi y visión nocturna, por 83,98 €. Si además quieres CarPlay inalámbrico, la Dynocam Elite lo integra en el propio retrovisor.