Un golpe en el parking del súper, un retrovisor roto en la calle… Muchos daños ocurren con el coche aparcado y sin nadie delante. Para eso existe el modo aparcamiento de las dashcams. Te contamos cómo funciona y qué necesitas para que de verdad grabe.
Qué hace el modo aparcamiento
Con el coche apagado, la cámara se queda en vigilancia. Si el sensor G detecta un impacto, o la cámara detecta movimiento delante, graba el momento y protege el clip para que no se borre con la grabación en bucle.
La clave: alimentación permanente
En muchos coches la toma del mechero se apaga al quitar el contacto. Si la cámara va enchufada ahí, se apaga con el coche y no puede vigilar. Por eso, para usar el modo aparcamiento se recomienda conectarla con un kit de alimentación permanente (cableado a la caja de fusibles). Los buenos kits llevan corte por baja tensión para no descargar la batería del coche.
Si no te ves con la instalación, cualquier taller de electrónica del automóvil lo hace en poco tiempo.
Qué Dynocam vigila el coche aparcado
- Dynocam Elite (espejo retrovisor con CarPlay): vigilancia 24 h, GPS y sensor de impactos. Además, cambia sola a la cámara trasera al dar marcha atrás.
- Neo Series: monitor de aparcamiento 24 h y sensor G con grabación de emergencia automática. Funciona con supercondensador (sin batería de litio) y aguanta de -20 °C a 70 °C.
- Dynocam Esgo (pantalla CarPlay de 10,26"): monitor de aparcamiento, sensor G y grabación en bucle, con cámara delantera 4K y trasera 1080P.
- One Series: detección de movimiento y sensor G, con cámara delantera 4K y trasera Sony 2,5K incluida.
Consejos rápidos
- Usa una microSD Clase 10 o superior: la vigilancia escribe mucho en la tarjeta.
- Revisa los clips protegidos después de dejar el coche mucho tiempo en la calle.
- Si aparcas al sol en verano, una cámara con supercondensador como la Neo tolera mejor el calor.